lunes, 23 de marzo de 2015

ÚLTIMO MES DE CENTRALIDAD

La Doctora necesita terminar con el Caso Nisman para ser candidata y decidir el destino de Scioli


sobre informe de Consultora Oximoron 
Redacción final Carolina Mantegari
especial para JorgeAsísDigital
------------------------------------------------------------------introducción
          Ahora candidata

               
En treinta días, por importancia territorial y gravitación mediática, la atención va estar concentrada enteramente en la disputa urbana de Gabriela Michetti, La Princesa de Laprida, y Horacio Rodríguez Larreta, El Carismático de Flores Sur. Aspirantes a la sucesión del presidenciable Mauricio Macri, El Niño Cincuentón, en el Artificio Autónomo de la Capital.
              En adelante transcurre el turno del festival de las elecciones provinciales. En Salta, 
Córdoba, Santa Fe, Chaco, Tierra del Fuego, Neuquén. Hasta arribar a la sublime pedantería de las Paso, las primarias abiertas y obligatorias, ensayo de orquesta para la función electoral definitiva, la de octubre, con la respectiva segunda vuelta en noviembre. Coronación del año perdido.
              En tanto Presidenta, La Doctora atraviesa el último mes de centralidad. Aunque le quedan varios meses de centralidad discutiblemente asegurada, si es que se anota, también, como candidata a gobernadora o diputada
.

                               Osiris Alonso D' Amomio
                           Director/Consultora Oximoron 

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Cuentan que La Doctora lo dijo con su natural tonalidad épica
                 “Si me hago cargo de la campaña, pongo el próximo gobernador de Buenos Aires. Y también al Presidente”.
                Lo más probable, al clausurar el informe, es que La Doctora vaya como primera diputada por Buenos Aires, La Provincia Inviable.
               Entonces le quedan pocas semanas para lucir su hegemonía, a través de las compulsivas cadenas nacionales. Y para imponer sus legisladores incondicionales, en todos los distritos. Ya sin el riesgo de que aparezca otro Juan Carlos Mazón, que en realidad estaba despedido desde hacía meses. Desde cuando Mazón, algo harto, les dijo a Parrili y a Zannini:
                 “Ustedes trabajan para que Macri sea presidente, y yo solo trabajo para el peronismo”.
                 El ejemplo de Mazón muestra que en el peronismo una golondrina no hace un pepino. Porque en definitiva las listas van a armarse en Olivos. Dictadas por La Doctora, en consulta permanente con Máximo, En el Nombre del Hijo, el ascendente y acaparador De Pedro, El Wado, y Zannini, El Cenador. Lo que alarma es que los blandos gerentes provinciales se adapten a esta llamativa versión del federalismo. Y de la democracia interna.

                Aparte de centralidad, La Doctora por las dudas necesita fueros. Aunque ninguno de los eventuales sucesores mantenga, según nuestras fuentes, el objetivo de encerrarla. Ni Macri ni Massa, Titular de la Franja de Massa, seguro. Menos aún Scioli, Líder de la Línea Aire y Sol, si es que se pone generosa y lo deja participar.
               Son los expedientes judiciales que se emanciparon. Y siguen invariablemente su curso.
               Para decepción de los masivos apresurados que no soportan siquiera su voz, Oximoron confirma que La Doctora no planifica irse. De ningún modo. Ni ceder una miserable migaja de su poderosa influencia. Al contrario, la dama se propone, según nuestras fuentes, mantener su presencia. Hasta la exasperación.
               Y al sucesor La Doctora le deja una bomba, pero no sólo económica, como sostiene  Héctor Méndez, El Frate. Se trata sobre todo de la bomba humana. La casi totalidad de los ministerios sembrados por cristinistas adheridos a la euforia de la planta permanente. Para continuar con el control de los resortes del Estado, enteramente a su servicio.

     
                
                        Utópico punto final

En este último mes de centralidad, La Doctora aspira a que los incondicionales consigan encontrarle el utópico punto final al Crimen de Nisman. Con las espantosas derivaciones que transformaron el magnicidio en una tragedia amarillenta, colmada de banalizaciones supremas, ante la confusión de criminólogos, autopsistas y expertos en espasmos cadavéricos.
                Es imprescindible para La Doctora que se resuelvan armónicamente, siempre a favor del gobierno, dos instancias que se entrelazan alrededor del mismo conflicto.
                Que la Sala II de la Cámara de Casación, el 8 de abril declare constitucional aquel acuerdo inconcluso con Irán. Y que la Sala I de la Cámara Federal reconfirme la sentencia del juez Rafecas. Con la Constitucionalidad  del Tratado no queda el menor espacio para dilatar la cuestión del encubrimiento que impulsó el desventurado fiscal Nisman, al que mataron, y luego el fiscal Pollicita, al que desestimaron.
                Si se logran las dos soluciones favorables para el cristinismo apenas resta sentenciar que el pobre Nisman, para algarabía del relato, se suicidó. Sólo quedaría enfrentar la repulsión social de los caudalosos sectores de la sociedad que están convencidos que a Nisman lo mandaron para arriba.
               Con el tema Nisman resuelto, con mayor convicción La Doctora podrá entregarse al acotamiento final de Scioli. 

                

                 Voto cautivo

               “Hace doce años que Scioli se esfuerza por demostrar que es kirchnerista y no lo consigue” confirma la Garganta.
               Por su parte Scioli prosigue con su lenguaje virtual. Planta diferencias mientras se compromete a la máxima lealtad que proclama.
               Por ejemplo La Doctora impulsa a Julián Domínguez y Scioli le responde con las declaraciones de Insaurralde, que abandona las vacilaciones y anuncia lo peor para el cristinismo. Que el próximo presidente será Scioli.
               La Doctora explicita la preferencia por Randazzo, lo humilla para la cadena nacional, y Scioli le responde con la divulgación la encuesta de Poliarquía que lo favorece. Y que lo pone, incluso, alucinantemente por encima de Macri y de Massa. Ellos a su vez disponen de otras encuestas que lo desmienten. Logran, entre los tres, que las encuestas pierdan credibilidad.

               “La Presidente tiene el 25 por ciento de voto cautivo que le pertenece” confirma la Garganta.
                “¿Por qué se lo va a regalar a Scioli?”
                Si Scioli representa, para ella, por si no bastara, su fracaso personal.

                La magnitud del desatino ya n i siquiera sorprende. Como si fuera posible o normal, se extiende el patológico rumor de que La Doctora nunca lo va a aceptar como candidato por el Frente para la Victoria. Que va a bajarlo de las Paso. Que lo va, en definitiva, a “marangoniar”. Trátase del neologismo para traducir. Porque La Doctora –según la vertiente- planifica cometer con Scioli la misma ingratitud que se cometió Gustavo Marangoni, El 5 de Boca, que lanzó su fiesta de campaña con la presencia de la señora Karina Rabollini, La Cabrita.
               Sólo que se crea probable una interdicción semejante se brinda la imagen del exceso inadmisible en materia de concentración de poder. Ni Perón, ni Menem ni Kirchner se habían atrevido a tanto. Demuestra la ausencia definitiva del federalismo interno. En Olivos desembocan las aguas del Jordán. Para que se enjuaguen de poder los seleccionadores que patentizan la absoluta desaparición del peronismo, el movimiento convertido en un partidito vegetal 
               “Que Scioli, de últimas, junto a Insaurralde, vaya con Duhalde” se burla otra Garganta.  
              De resultar plausible la teoría, le importa muy poco a La Doctora la identidad del próximo presidenciable por el Frente para la Victoria. Ella la dueña de los votos y El Elegido será, apenas, un complemento.
               Sea Randazzo, El Loco, acaso el Elegido más probable, junto a Kicillof, El Gótico, o con De Pedro.   

             

                Esquizofrenia social     

                 Macri y Massa tienen que saber que van a confrontar con La Doctora. Mas que con Scioli, o eventualmente con Randazzo. 
               Se pondrá la campaña al hombro y con toda la potencia del estado para defender su gobierno. Y sobre todo su libertad.
               Gane o pierda, el cristinismo no se va a disolver pronto. Con legisladores leales y propios, y sobre todo con la bomba humana de la Planta Permanente.
.
              Aún electoralmente competitivo, el cristinismo impone un cuadro de vulgar esquizofrenia social.
              Se encuentra mayoritariamente sostenido por los que sacan, y mayoritariamente enfrentado con los que ponen.
              En un verdadero modelo de inclusión habría que incluir, también, a los ricos. Como para tentar a los inversores. Sobre todo a los ahorristas internos que no saben qué demonios hacer con su dinero. Donde ponerlo. Porque cuando no existe la menor confianza la decisión de invertir se dilata. Se posterga. Hasta que el Riesgo Doctora cese.
              Que parta, aunque no vaya, en lo inmediato, según nuestras fuentes, a partir. 

                                                  

                                                  Carolina Mantegari
                                               Informe Oximoron/ Redacción final
                                                           
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domingo, 15 de marzo de 2015

RADICALES PARA MACRI

Lo bocharon a Massa por temor a Carrió


sobre informe de Consultora Oximoron 
Redacción final Carolina Mantegari
especial para JorgeAsísDigital
                  
           Desde la fragilidad los radicales renacen.
           Reproducen el fantástico milagro de transformarse en una fuerza territorial, Más necesaria que incontenible.
           Dispondrán, con suerte incentivada, de no menos de siete gobernaciones. Alcaldías innumerables, legisladores por doquier. Para pesarlos.
           Tardaron 13 años en recuperarse. Tratan de nuevo la problemática del poder. Vuelven a sentirlo cerca. Pudo percibirse en la intervención de Ernesto Sanz, la Eterna Esperanza Blanca
           Vuelven de la mano culposa de Mauricio Macri, El Niño Cincuentón.
            Es el Chacho Álvarez de la flamante epopeya.
            En 2015 los radicales se aferran al tronco salvador de Macri. Con similar pasión electoral, en 1999 se aferraron al tronco salvador de Chacho Álvarez, El Peronista en Tránsito (se inmolaría solo).

           En efecto, en 1999, Fernando de la Rúa, El Radical Traicionado, se apoyó en el progresismo verbal de Álvarez para suceder al gobierno peronista de Carlos Menem. El Viejo Onur se había inclinado excesivamente hacia las transformaciones económicas que representaban al imaginario de la derecha.
           Pasaría a la historia -eso- como “neoliberalismo”.
           La experiencia de la Alianza concluyó en el desastre fundacional que no legitima las chicanas de la actualidad.

           En 2015, el sensato Sanz, envía a Julio Cobos, Santa Romana, hacia el Nacional B.
           Y rechaza a Sergio Massa, Titular de la Franja de Massa. Después de las amenas conversaciones. Y de la inspiración de aquel sabio consultor que propagaba la fórmula Massa-Sanz. 

             Ahora La Esperanza Blanca, distante de Massa, se prepara junto a la señora Carrió, La Demoledora. Para volver con el mascarón del neo desarrollista Macri. A los efectos de suceder a otra versión patológica del peronismo. El que inspira La Doctora, hoy oralmente inclinada hacia la izquierda.
            Se destaca como una digna acompañante de Nicolás Maduro. Una reproducción más articulada. La llaman, incluso, La Madura.
            Pero fue La Demoledora, según nuestras fuentes, la que impuso la tarjeta roja hacia Massa.
           “Es el gran servicio que Carrió le hizo a Macri” -confirma la Garganta.
            Declarar a Massa persona indeseable.
            Si Massa era aceptado en la cruzada opositora, como lo reclamaba Morales, El Milagritos, y hasta Cobos, La Demoledora iba a demoler el invento con mayor celeridad que otros que ella misma gestó. 
   
           Hacia el Neo Desarrollismo

          
Lo gravitante es que Sanz y Carrió consolidan la actual hegemonía de Macri.
           Ambos sparrings se elevan para el simulacro de combate desigual. Pero les cabe, incluso, la remota posibilidad de ganarle.
           En la pedantería de las PASO Macri se va a consagrar como el gran triunfador.
           Aunque de ningún modo El Niño lo va a llevar, como vicepresidente, según nuestras fuentes, a Sanz. Como lo creyó en principio Cobos, el  derrotado de Gualeguaychú, pese al empuje del inquietante Grupo Santa Romana.

            Téngase en cuenta que Oximoron lo presenta a Macri como un neo desarrollista.
            El Niño se encuentra bastante apegado a la mítica de aquella congregación hoy bendecida.
            Por lo tanto, probablemente acompañará a Macri, en el ticket presidencial, según nuestras fuentes,  Rogelio Frigerio.
            Es el hijo de Octavio y el nieto de Rogelio, El Tapir.
            El abuelito Frigerio fue el numen de aquella ideología superadora. Pero se extinguió sin misericordia cuando los desarrollistas fueron echados como mucamas del diario Clarín, que se jactaban de manejar. Los rajó la señora Ernestina, la "caprichosa" directora, junto al hombre fuerte que emergía en los 80, y que había traicionado al Tapir. Es Héctor Magnetto, El Tío de Pablito. Ambos hoy colaboran para catapultar a los nietos de aquellos que rajaron.

            De ser viable el ticket Macri-Frigerio, Mauricio podría considerar que, al fin y al cabo, fue una suerte que Gabriela Michetti, La Princesa de Laprida, no aceptara secundarlo. Era un privilegio que Mauricio le proporcionaba exclusivamente para que La Gaby no entorpeciera la sucesión del favorito. 
            Es Horacio Rodríguez Larreta, El Carismático de Flores Sur.
            La contienda se resuelve en poco más de un mes y se presenta, al cierre del informe, como la principal tachuela que irrita el zapato del Niño Cincuentón.     
            
            La larga espera

              Se sugiere, por las dudas, no preparar aún las exequias políticas de Massa. 
            Al cierre del informe se aguardan desplazamientos en el peronismo aletargado. El movimiento domesticado, transformado en un piadoso partidito vegetal.
            Aluden –los desplazamientos- a José De la Sota, El Cuarto Hombre.
            Pero por supuesto lo incluyen sobre todo a Massa. E incluso a Daniel Scioli, Líder de la Línea Aire y Sol.
            Ocurre que La Doctora Madura mantiene explícitas intenciones de sacarlo a Scioli de la carrera.
             Como si el gobernador de la provincia inviable fuera el entregado Gustavo Marangoni, El 5 de Boca.
             Porque Madura tiene el propósito de imponer, en carne viva y sin anestesia, el ticket Randazzo-Kicillof. El Loco y El Gótico juntos.
            “¿Y Scioli?”. Todos se preguntan por Scioli.
          
            En el peronismo vegetal están absorbidos, en gran parte, por el enigma de la espera.

            A partir de su reconocida debilidad, los radicales de Gualeguaychú consolidaron una competitiva proyección centrista. 
            Es un centro que, gracias a la insustancialidad teórica, se hace más de derecha. Por la necesidad práctica de La Doctora. Prefiere imaginarse de izquierda.
         
             Significa sugerir que el peronismo, de una vez por todas, tendría que ponerse los pantalones largos. Para dejar de ser arrastrado por Carlos Zannini, El Cenador. En representación de Olivos. Autodenominados dueños de "la lapicera".
 
            “Perdimos 15 años por esperar a Reutemann. No podemos perder otros diez años por esperar a Scioli”.
             Lo confirma un congresal peronista de medialuna enarbolada. Se desplazó hasta Avellaneda sólo para ayudar en la resistencia a Eduardo Duhalde, El Piloto de Tormentas (generadas). Un responsable contagiado, también, por la melancólica emoción de la espera.    
             
                                                 
                                                        Carolina Mantegari

                                               Permitida la reproducción sin citar fuente

Posted on 21:01 | Categories:

jueves, 19 de febrero de 2015

LA ARGENTINA QUE BANCA

La Doctora descalifica a El Furia mientras lo homenajea                

escribe Bernardo Maldonado-Kohen
especial para JorgeAsísDigital
           
    Los paraguas del hartazgo

           Vaya un reconocimiento hacia los fiscales. Cumplieron con el tributo ético a Alberto Nisman, el colega muerto. Y soportaron los agravios desesperados como las tergiversaciones más insólitas. Con una entereza para rescatar.
           Vaya también un reconocimiento para Julio Piumato. Por la eficiente capacidad de organización de los empleados judiciales. Facilitó el despliegue de la sociedad conmovida.
       
            Los fiscales llegaron “hasta aquí”. El éxito de la convocatoria les marca, asimismo, la línea de llegada. Para volver empapados hacia sus despachos con la satisfacción del deber cumplido. Con la certeza de haber brindado un ejemplo. Permitieron la emoción saludable de la sociedad blanca y sensible que paga por sus impuestos y espera, surcada por el hartazgo. Un agotamiento que no encuentra, aún, la respectiva canalización política. Un ítem que, en todo caso, excede a los fiscales. 

            La Marcha del Silencio se agota en la impresionante realización. Con una intensidad que, por una razón física –como sostenía Edgar Poe, es necesariamente breve.
            En adelante, es el turno de los políticos. Los que se lucieron, paradójicamente, con el recogimiento aconsejable del perfil bajo. Con el mérito de pasar inadvertidos entre la gente que homenajeaba a Nisman, mientras reclamaba contra la impunidad.
            Desde Massa a Macri. O desde Cobos o Binner a la señora Carrió. Son los exclusivos responsables de trasladar, hacia la esfera electoral, el hastío de la sociedad que oposita, y que clama por encontrar al opositor que la represente.
            Son conscientes que deben recibir, como herencia, los riesgos de una sociedad hastiada. Pero con sus simultáneos beneficios. Se trata de una sociedad necesitada de creer en alguien. En algo. Para ser, de una vez por todas, gobernada. Pero no conducida. No es ningún rebaño.
            Es una sociedad de decepción rápida se encuentra siempre capacitada para tolerar otra frustración. 
       
            

              La Doctora pierde la iniciativa      

              Después de la catarsis, todo va a seguir ilusoriamente igual. Con el país estructuralmente dividido e irreconciliable. Con el cristinismo que resiste los embates de la realidad, apostado entre los medios de comunicación. Y con la estoica mayoría que se radicaliza en el Legislativo. Que ayuda para proporcionarle fachada legal a cualquier verdura. Como a la nueva ley de inteligencia. 
             Son los diputados los que ayudan a La Doctora a recuperar la iniciativa. Es el sentido de impactar, mientras aún no se cerraron los paraguas, con la convocatoria al Fiscal Pollicita. Para que presente los osados fundamentos de la imputación a La Doctora. Ante los diputados del Frente para la Victoria. Lo aguardan a Pollicita, en apariencia, sin los “tapones de punta”. Ocurre que La Doctora perdió el control de la calle. Pero perdió también la iniciativa, como la credibilidad. Entre las vacilaciones que se instalan en los altibajos de su agenda. Desde la muerte de Nisman circula detrás de los acontecimientos. Se va con la misma incertidumbre con que vuelve. Sea a El Calafate -Ciudad Kohinoor-, o a Chapadmalal.
            La insoportable perentoriedad de la Marcha del Silencio la desequilibró hasta caer el exceso de reinaugurar lo doblemente inaugurado. La planta de Atucha sirve para tratar el cambio geopolítico que impulsa, en el ocaso del ciclo paranoico.
             La Doctora se atreve a homenajear con sus palabras a aquel que descalifica con sus acciones. El marido extinto, El Furia. 

             De blanco, “almidonada y compuesta”
, muestra el libro publicitario. Con una página dedicada al general Perón (a quien recurre en los momentos de retroceso) y luego con otra página. De Kirchner. El. Lo llena de adjetivos mientras, sin piedad, lo masacra con acciones.

              Para entender el fenómeno de la descalificación sirve como marco el crimen de Nisman.
              Una de dos,  La Doctora nos miente ahora, o El Furia nos mentía hace ocho años. Cuando Kirchner utilizaba sus minutos sustanciales en el plenario de las Naciones Unidas, para degradar a Irán. A los efectos de seducir a los Estados Unidos que necesitaban aquel discurso. El pobre suponía que, con semejante petulancia, podía aferrarse al Occidente que razonablemente le desconfiaba.
              O aquel Kirchner era un nabo que nos convertía en meros instrumentos satelitales de Estados Unidos e Israel -inspirado en las fundamentaciones que le acercaba la dupla Nisman-Stiusso-, o La Doctora es una irresponsable que, en el final del mandato, en la etapa lazarista, decide atarse al carromato persa de la utopía antioccidental. A través de un entendimiento bastante insuficiente con Rusia o con China (potencias que tienen un discurso más racional y claro) y con la obstinada alianza con Venezuela. Una patología que la ata, estratégicamente, a Irán. Enfrascada en una tesitura que de ningún modo se simula con las palabras enaltecedoras hacia su marido muerto. Uno de los dos está históricamente equivocado. Y deja al país en off side. Fuera de juego.
               Juntos, El Furia y La Doctora plantaron a la Argentina en el desconcierto. En una contradicción que pasa, en el fondo, con soda y sin inconvenientes. Porque, salvo Carrió, en el plano local ninguno de los presidenciables parece brindarle la menor magnitud a la circunstancia internacional. Pese a disponer de preparados asesores en la materia.

            La Banca

              Aunque parezca mentira, el portal admira, en el cristinismo, la audacia. 
              Sin la menor credibilidad externa. Defaulteados y desacatados. Sin contemplar la menor estrategia de acuerdo o conciliación. Y mientras se devora las reservas del Banco Central raquitizado, La Doctora –máxima representación institucional de la Argentina- provoca. Grita que “con esta presidenta el país nunca más va a ser punto”.
              En adelante, con La Doctora en su ocaso, la Argentina está para ser “banca”.
              Y es aplaudida y celebrada por los violadores de sexo fláccido. Por los internados en terapia intensiva que se sienten en condiciones de desafíar al Pentágono entero.
              ¿Cómo no admirar semejante caradurismo?

              
La Doctora se distancia de Estados Unidos justamente a través de la delicada cuestión de la energía nuclear. El as de denuncia que Nisman mantenía oculto, acaso, en la manga. Ampliaremos.
              Lástima que la toma de distancia con los Estados Unidos sea apenas preventiva. Resulta de utilidad para justificar previamente el escandaloso fracaso de la delirante conducción.
               La Doctora mantiene el estilo envolvente para envolver, incluso, el propio fracaso de la (falta de) gestión que sólo se sostiene con el fantasma de las conspiraciones.
               Con los desestabilizadores feroces que no vacilan en abrir los paraguas del hastío, y marchar en silencio.
               Con el cambio geopolítico, La Doctora descalifica al marido mientras lo homenajea.
               Cambia también el enfoque, y cambian las hipótesis para tratar el  atentado a la Amia que nos acompaña hasta la posteridad. Cambios que se registraron a través de la diplomacia amateur (Timerman). Y la diplomacia marginal, compuesta por los personajes entrañables escapados de una novela de Roberto Arlt.
               Son los ítems que el infortunado fiscal Nisman les lega al fiscal Pollicita. Para que los trate el juez Rafecas. Entre los aprietes memorables del cristinismo envolvente, que banca su descalabro y se desestabiliza en soledad..  

                                                                     
                                               Bernardo Maldonado-Kohen
   
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lunes, 16 de febrero de 2015

País exangüe

"DANIEL, MAURICIO Y SERGIO" REMAKE: La Doctora y Scioli se reducen. Recuperación de Massa. Consolidación de Macri.

País exangüesobre informe de Consultora Oximoron,
Redacción final Carolina Mantegari
especial para JorgeAsísDigital

Introducción
La vida después de Nisman

¿Hay vida después del Caso Nisman?
Sí. En un prematuro balance, Consultora Oximoron confirma que pierden La Doctora y Daniel.
Que Sergio se recupera. Y que Mauricio se consolida.
Oximoron consigna que el gran beneficiario de la intensidad temática del Caso Nisman es Axel Kicillof, El Gótico.
El asesinato logra que la atención no se concentre en el fracaso de su ministerio. Ni en los dramas que se le amontonan. Presagian otro horrible marzo.
Y prospera la certeza de entregarle, al infortunado sucesor, un país exangüe.
La desorientación del jactancioso cristinismo a la deriva, marca también el agotamiento total de Milton Capitanich. El Premier. Devenido en motivo de burla sin originalidad.
Representa otra frustración del peronismo que se disipa. Se apostó en su criterio, en su experiencia de gobernador. Para finalizar la epopeya como un muñeco triste de ventrílocuo matinal.
La centralidad de Nisman muestra a un Ejecutivo demasiado pendiente de una marcha expresiva.
Está sostenido, apenas, por la verba arrabalera de Aníbal Fernández, El Corachito.
Hoy El Corachito procura diseñar agenda, como su modelo inspirador.
Y está sostenido también por Florencio Randazzo, El Loco. Islote emancipado del archipiélago (ver “El archipiélago cristinsita de la espera”, cliquear).
Por su parte Zannini, El Cenador, como Parrilli, El Incomparable Godfrey, y el general Milani, El Seductor de Sexagenarias, cargan con el fundamento enigmático de la sospecha. Motivo de un próximo informe.
Osiris Alonso D’Amomio
Director Consultora Oximoron
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De cada diez electores que pierde Daniel Scioli, Líder de La Línea Aire y Sol -por estar aferrado al deplorable comportamiento de La Doctora-, siete van hacia Sergio Massa, titular de La Franja de Massa. Dos hacia Mauricio, El Niño Cincuentón. Y uno para De la Sota, El Cuarto Hombre.
País exangüeSon votos peronistas que buscan refugio en Sergio, quien paradójicamente busca des-peronizarse. Enfrascado en la “batalla por los radicales” (cliquear), que disputa con Mauricio.
Pero El Niño Cincuentón, para el combate por los preciados radicales, contó con la invalorable colaboración de la señora Elisa Carrió, La Empresaria en Demoliciones (que nunca sabe qué hacer con los escombros que produce).
La Demoledora advertía contra los narco-deltas del Tigre, a los exclusivos efectos de paralizar a los radicales que solían (suelen) entusiasmarse con la Franja de Massa. Seguidores evangelistas de Morales, El Milagritos, de Costa, El Hipertehuelche, e incluso de Sanz, La Eterna Esperanza Blanca.
Por lo tanto, los puntos que Scioli y La Doctora dejan en las banquinas quiebran el descenso que registraba Massa. Hasta antes del Caso Nisman.
El Informe consigna evaluaciones inquietantes. De cada diez electores que perdía Massa, hasta la irrupción de Nisman, seis iban hacia Mauricio, uno hacia De la Sota y tres para cualquier rumbo desconocido.
Lo que Sergio perdía, antes de Nisman, era para beneficio de Mauricio.
Y lo que Daniel pierde, en pleno Nisman, vuelve para Sergio.
Logra Sergio recuperarse mientras Mauricio detiene también su crecimiento.
De todos modos, aunque se tiren con encuestas, y con encuestadores, por los medios, Oximoron suscribe que Sergio y Mauricio hoy se encuentran a la par. Y que Daniel, en cambio, está en problemas. “Cuesta abajo”. “Con el dolor de no poder ser”, mientras se aguarda la reacción que no transcurre. Y que tal vez nunca ocurrirá.

Canto al optimismo

“La Presidenta va a decidir quién es su candidato recién en mayo”, notifica la Garganta.
Es una muestra admirable de optimismo que estremece. Como Walt Whitman.
Porque La Doctora supone que en mayo, o sea en tres meses, va a encontrarse aún en condiciones de elegir algún destino.
País exangüe“Y ese candidato no va a ser Scioli”, se asegura.
La obvia aclaración certifica que La Doctora se inclina, desde ya, por Florencio Randazzo, el Loco. El islote independiente del archipiélago cristinista.
Hasta la primera presentación, en pleno Caso Nisman, Florencio era el instrumento exclusivo que utilizaba La Doctora para horadar al pobre Scioli, que recibe los retos en el verano naranja, mientras trata de imponer el estilo “Coppertone para Todos”, cliquear.
Pero siempre se lo puede esmerilar a Scioli un poco más. Ante la complacencia impotente del peronismo que cava la propia sepultura. Con los gobernadores justicialistas que aplauden hasta su patética humillación. Funcionan como latosos complementos decorativos en las escenografías de refinanciación.

Algarrobos en el Sahara

Quien aplaude también es Domínguez, El Lindo Julián. Con la esperanza católica de ser El Elegido. El Lindo sí y El Loco -eterno rival de la Cuarta Sección Electoral- no.
El Lindo Julián es el candidato del corazón de La Doctora (en caso de tenerlo). Pero de aquí a mayo tiene menos posibilidades de crecer que un algarrobo en el desierto del Sahara.
País exangüePor su parte, también con destino de algarrobo, Daniel acata su destino de esmerilado. Le fue, hasta aquí, demasiado bien. Y supone que aún puede ser el preferido de los sepultureros del peronismo, los que aguardan órdenes de La Doctora. Pero ella, sin desviaciones, los arrastra hacia la ciénaga.
Daniel les promete, a los sepultureros del peronismo, eventuales ministerios. Para lograr que lo acompañen hasta el onanismo colectivo de las PASO. Pedantería electoral para un año -2014- absolutamente perdido. Con la economía estancada en el país exangüe. O sea: “Desangrado, debilitado, aniquilado”.
El beneficiado real del Caso Nisman es Kicillof. Otro algarrobo.
Al hablarse del crimen, nadie presta atención al desastre de su gestión. A la bancarrota del Estado que le debe 300 mil millones de pesos al Banco Central, y que aún le absorbe las reservas, que se dilapidan. Su “pagadios” encaja perfectamente, en el país exangüe, con la falta de estrategia para enfrentar a los inofensivos holdouts (que tienen menos información que la señora Zuvic). O al menos para conducir, sin inconvenientes, el desperdicio de su ministerio, donde se acumulan los enfrentamientos entre los ociosos. Ampliaremos. Aquí debe destacarse a Costa, Pañal Reforzado. El muchacho trabaja, quiere resolver algo, incluso hasta a veces se hace el Morenito. Sin suerte.

Final con Massa y Macri

País exangüeEn medio del desbarajuste, cotidianamente operado, a Massa le cuesta construir su identidad. Encontrar el espacio de pertenencia, entre Scioli (oficialismo a su pesar) y Macri, que acapara la estampita del opositor preferido.
Aunque Sergio sea el más creativo e innovador, debe esforzarse. Y evitar enredarse entre el desorden del temperamento. O brindar la idea del massismo rodante. Que se instale que el massismo es Massa y su circunstancia. Que es apenas lo que dice Massa.
Entonces con muy poco La Esfinge, alias Lavagna, se transforma en el baluarte esencial “del espacio”. El complemento sólido del carisma del titular de la Franja.
Para terminar, Mauricio se consolida como el beneficiario transitorio. Tiene puesta la banda imaginaria, contempla el universo con certeza de ser el sucesor.
Se impone, con intensidad, en el análisis político. Aunque aún le falta imponerse en el territorio. Y en la sociedad destartalada, necesitada de creer.
País exangüeEs una sociedad condenada a convivir con su triste declinación. Y que no podrá siquiera alucinar con algún impulso de cambio, en el país exangüe, por los carriles normales, hasta marzo de 2016. O abril, si se cuenta con la suerte del otoño.
Carolina Mantegari
Consultora Oximoron/Redacción final
para JorgeAsisDigital.com
permitida la reproducción sin citar la fuente.
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lunes, 9 de febrero de 2015

Diversos polos de Sandra

Derivaciones de la torre liberada de Le Parc.

Diversos polos de Sandraescribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
Para la miniserie, la doctora Sandra Arroyo Salgado, La Ex -jueza federal de San Isidro- representa el personaje más enigmático. Contiene un rol dramáticamente complejo, contradictorio. Casi atrapante.
Debe hablarse de Sandra para entender mejor el caso del extinto Alberto Nisman y su circunstancia. El Ruso, como lo llamaban en aquel juzgado de Morón, hacia finales de los 80. Cuando Nisman fue prosecretario del juez federal Larrambebere. Y trabajaba, con el clásico rigor del obsesivo, en el expediente del catastrófico operativo guerrillero de La Tablada. Episodio que tiñó de tragedia grotesca el ciclo de Raúl Alfonsín.
Por entonces El Ruso, un “hiperactivo escalador”, conoció, según nuestras fuentes, al profesional de la inteligencia. Un cuadro de calle que hurgaba en el mismo desastre. Jaime Stiusso, El Ingeniero. Fue aquí que comenzó a fascinarse con el mundillo elitista del espionaje.
26 años después de aquella aventura desesperada del ERP residual, El Ruso y El Ingeniero, por otro motivo, ocupan la centralidad del verano. Derivaciones de otro enero deplorable.
Nisman, el fiscal, por ser hoy el cadáver servido. Plantado oficialmente como un suicida. Aunque persisten graves indicios. Señales que El Ruso -pobre- puede ser la víctima del crimen que tiñe de grotesca tragedia el ciclo final de La Doctora. La que adhiere, hasta el cierre del despacho, a la teoría del asesinato. A la creencia que le tiraron un muerto.
Diversos polos de SandraSuicidio u homicidio, debe aprender a resignarse. El muerto históricamente le pertenece.
El otro ocupante de la centralidad es El Ingeniero. Por ser construido como el gran demonio de los servicios, por el mismo gobierno que le facilitó el ejercicio máximo del poder, en su oficio rutinario del espionaje. Asumen el riesgo de transformar a Stiusso en otro mito exagerado del país berreta. Y presentarlo como un posible fusible, indispensable para responsabilizarlo del “suicidio inducido”. Es la pedantería teórica que sirve para ataviar de retórica la sucia vulgaridad del asesinato. Pero con la escenografía patética del suicidio a la bartola.
Si el gobierno aspira a que El Ingeniero cumpla ese rol, juega -según nuestra evaluación- con fuego.
Aunque es altamente probable que algún irresponsable de la administración haya atravesado el límite y suponga que es factible jugar con el fuego. Como para instalar la instancia de las boletas que conduce, en todo caso, a la excepcionalidad del Estado de Sitio.
De todos modos, el crimen de Nisman no necesitó de ningún sicario sofisticado. Porque sobraron las horas apacibles del domingo moroso. En la Torre sospechosamente liberada de Le Parc.
Diversos polos de SandraBastaba con la rudeza precaria de cualquier pesado barato. Con la instrumentación de algún lumpen del suburbio. De los tantos que suelen captarse para conformar las bandas. Y que El Ruso, según nuestras fuentes -con la colaboración informativa de El Ingeniero- pretendía investigar. Y denunciar.
Guapos borgeanos que combinan arraigo popular con violencia. Guapos bancados. Habilitados. Ampliaremos.

Entrecruzamiento de desconfianzas

Pero es en Sandra donde se concentran los diversos polos de la historia. En pleno entrecruzamiento de desconfianzas.
Abundan los desconfiados que sugieren que Sandra, en la investigación, representa -una ilusión- a Jaime Stiusso.
“Olvidate, ella es Jaime”, confirma la Garganta, con algún fundamento informativo.
Descuenta que la jueza mantiene un compromiso de lealtad con aquel que mucho la ayudó para hacerse cargo del Juzgado federal de San Isidro. Junto, por supuesto, a Alberto Nisman, que aún era su marido.
Cabe consignar que la dama estaba perfectamente preparada para conducir el juzgado. Con méritos propios, aunque innegablemente los amigos desde La Tablada fueron fundamentales para promoverla.
Otros desconfiados, con información más actualizada de distinta intensidad, sospechan que Sandra representa, en realidad, al gobierno. Con el que mantuvo excelentes relaciones.
Consta que se mantuvo a la vanguardia en causas prioritarias que tuvieron un epílogo humillante. Como el tema sensible de los hijos de la señora Ernestina de Noble, por ejemplo.
Diversos polos de SandraLos alucinados que creen que Sandra es operadora del gobierno se basan en alguna rara certeza. Cuando comenzó la Servilleta’s War (cliquear), o sea la guerra presupuestaria de empleados del estado que se dedican a la tarea literaria del espionaje, Sandra saltó. No se quedó con el ballet de Stiusso. Al contrario, y eso agravó, según fuentes, las diferencias con el infortunado ex. Trasciende que ella se entendió mejor con los rivales internos, como por ejemplo La Banda del Búfalo, que capitaneaba el servis Pocino, instrumentador del expediente de los pinchadores de emails. Cuentan que sólo para alojar la causa en San Isidro inculparon a un General retirado. El dossier de los emails mantiene estampados a un grupo de periodistas que sirven, en realidad, de complemento, para el periodista principal que el gobierno aspira a embocar. Es uno de los dos columnistas superiores de La Nación.
Por último aparecen los desconfiados del gobierno. Los que suponen, con acierto, que Sandra está convencida que a Alberto, el padre de sus hijas, lo asesinaron.
“Sé que esta no fue tu determinación”, dijo Sandra, en la otra Tablada. El cementerio israelita. Cuando la comunidad decidió que Nisman no era ningún suicida.

Festival de la Irregularidad

La jueza Sandra está en la causa como querellante, en la lógica representación de sus hijas. Con sus conocimientos e intenciones de trasladar el dossier Nisman, según nuestras fuentes, al fuero federal. Para alivio, acaso, de la desbordada fiscal Viviana Fein. La jurista que sobrevive malamente a las presiones de la Doctora Gils Carbó, Cancerbera del Despojo.
En el cenit de la tensión, la fiscal Fein alcanzó a confesarle, según nuestras fuentes, al doctor Godoy, autoridad del Cuerpo Médico Forense:
“Oculto pruebas porque esto es un escándalo nacional”.
Diversos polos de SandraCon seguridad, le costará ocultar, las pruebas de la referencia, a Arroyo Salgado. A quien estaba ausente cuando ocurrió “el dudoso” deceso de Alberto. Cuando existieron tantas horas libres en la torre liberada de Le Parc. Como para ensayar el grotesco Festival de la Irregularidad. Con custodios desorientados, que ni se comunicaron al 911. Y que iban y venían con doña Sara, la madre, que retiró efectos. Ampliaremos.
Mientras tanto, brotan derivaciones complementarias del Caso Nisman. Son otras desconfianzas que adquieren intensidad natural. Políticos y empresarios ya toman precauciones que casi no tenían en cuenta. Como el delicado asunto de la custodia.
Florecen los llamados de control, para averiguar si el amigo, el hijo, el jefe, llegó.
“Se arranca con un fiscal o un juez, se sigue con un periodista o un candidato”, confirma la Garganta. Se siente la fría combinación de temor y el estupor.
Oberdán Rocamora
para JorgeAsisDigital.com
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viernes, 6 de febrero de 2015

El periodismo sustituye a la política

La Justicia y Clarín, focos de conflicto convergentes.

El periodismo sustituye a la políticaescribe Oberdán Rocamora
Redactor Estrella, especial
para JorgeAsísDigital
El Caso Nisman reinstala al gobierno, de frente, con los principales focos de conflicto convergentes.
Clarín y La Justicia (segundos, en adelante, afuera).
Se advirtió del hallazgo usual de escoger como enemigo, en el sistema democrático, al hegemónico medio de comunicación. A la prensa, presentada como “libre”.
Al vencerla, en general es bastante más fácil doblegar, después, a la Justicia.
El ejemplo más flagrante procede de la Rusia “democrática”. Supo protagonizarlo Vladimir Putin.
Aunque Putin tuvo discípulos meritorios entre las “democracias descompensadas” de América Latina.
Desde el extinto Chávez, con el pintoresquismo estrafalario que ocultaba la astucia en materia geopolítica, hasta el rudimentario -pero eficaz- Evo Morales.
Ambos -Chávez y Morales- supieron atenuar ostensiblemente el poder que suele atribuirse a la prensa. Y luego cargaron, en simultáneo, sin inconvenientes, contra la Justicia. Hasta controlarla.
Sin embargo el estadista de consagración brutal, al respecto, es Rafael Correa. Es el falsario inteligente que logró domesticar a la prensa mejor que nadie. Para algarabía de los empresarios ecuatorianos que se enriquecen, se muestran felices y aprueban las restricciones, aunque aceptarlo no sea socialmente elegante.
El periodismo sustituye a la políticaEn Argentina, en cambio, Néstor Kirchner, El Furia, pasó de la armónica colaboración con “la prensa concentrada”, a la confrontación despiadada (leer “Guerra de convalecientes”, cliquear).
De la más amable convivencia con el Grupo Clarín a la más desaforada persecución.

Volteretas

Pero los extremos, los giros posicionales en el aire, fueron bastante reiterados en la década.
De hostigar, por ejemplo, a la “monetista” doctora Gils Carbó, por ponerle obstáculos a la megafusión de Cablevisión (la joya que nutre de fibra espiritual al Grupo Clarín), se pasó a transformarla en la idónea cancerbera del despojo (cliquear) de hoy. De perseguida del gobierno de El Furia, pasó milagrosamente Gils Carbó a perseguir en nombre del gobierno de La Doctora.
Una voltereta similar transcurrió con Irán. Fue mucho más grave. En principio, Irán fue el instrumento exclusivo que Kirchner utilizó para tratar inútilmente de acercarse a los Estados Unidos. Consta que Argentina desperdició los minutos sustanciales en la plenaria de Naciones Unidas para demonizar, en el máximo nivel, a Irán. Fue un enorme favor que los norteamericanos necesitaban pero ni siquiera le pedían. Argentina se lo hacía gratis. Cuando no se logró la contraprestación que infantilmente se aguardaba, el cristinismo -inspirado por Chávez- pasó a dulcificar la relación con Irán. Y sin saber, por ineptitud, explicarlo. Hasta alcanzar el mamarracho del memorando de entendimiento, instrumentado por una banda extraordinariamente marginal, compuesta por personajes de Roberto Arlt.

Errores escalonados

El periodismo sustituye a la políticaSin embargo Kirchner (hoy homenajeado pero superado) conocía lo suficiente el poder como para no ir nunca, a una reelección, sin garantía de continuidad. La muerte (irresponsable) permitió justificar la validez de su teoría.
La Doctora, en 2011, fue por el segundo mandato (sin garantía de continuidad) y transcurrió el desastre.
Los escandalosos errores escalonados arrancaron con la designación de Amado Boudou, El Descuidista, como compañero de fórmula.
Con la desafectación de Moyano, El Charol, como aliado primordial (ver “Nuestra César contra El Charol”, cliquear).
Con la chiquilinada de “ir por todo” con los entrañables buscapinas de Unidos y Organizados y La (Agencia de Colocaciones) Cámpora.
Con la catastrófica expropiación de YPF. Y con la impericia congénita que arrastró a la Argentina hacia el cadalso del default. A la humillación del desacato. Y con la falta de estrategia con los holdouts que amenaza, en “los idus” del cercano marzo, con ser letal.
En semejante marco es que irrumpe la tragedia de Nisman. En medio del cambio geopolítico a la más estricta bartola, que tampoco se explica. Y entre una guerrita de empleados públicos que dependen del Poder Ejecutivo y se dedican a la tarea dignamente literaria del espionaje. La guerrita carga, a esta altura, con dos muertos.
Para Consultora Oximoron, el crimen de Nisman llegó para quedarse.
Es el espejo que devuelve la imagen de la improvisación, asociada a la mediocridad. Nos exhibe el previsible desconcierto del gobierno que se desmorona, mientras se presenta, sin la menor credibilidad, como víctima. Por inoperancia, los funcionarios desconocen la manera más conveniente de pararse frente al derrumbe. Frente a la gravedad de la bola del escándalo. Se agiganta y se les viene encima.
Si vivo y denunciante Nisman representaba apenas una amenaza, muerto se les transforma en el peligro letal que se los lleva puestos.
El periodismo sustituye a la políticaAsí incluso Nisman, con todo su derecho, se haya suicidado, como enérgicamente los cancerberos del oficialismo se obstinan en demostrar, deben cargar para siempre con el muerto.
Corona Nisman esta desgraciada etapa de la historia.

Hojitas ofensivas

Chambonadas memorables. Chiquilinadas de red social en el más alto nivel. Intromisiones. Intromisiones y contradicciones que se percibieron desde el primer momento.
Cuesta encontrar el límite impreciso de la truchedad moral con la berretada institucional.
La insigne torpeza de Capitanich consistió en romper simbólicamente (como si se inspirara en el ecuatoriano Correa) dos hojitas ofensivas de papel.
Pero volvió a poner a Clarín en el primer plano de la confrontación. A consagrarlo, en exclusiva, como el gran player de la oposición, el jugador principal. En desmedro de los opositores reales que pasaron, a pesar de ellos, al plano secundario.
En este film de aventuras los opositores figuran, apenas, como extras.
Pero el periodismo no puede -ni debe- sustituir a la política.
Y el periodista no debiera concentrar más legitimidad que el político. Ni competir en influencia. Y menos aún: desplazarlo.
El Caso Nisman -para Consultora Oximoron- ya rebanó 14 puntos de prestigio a La Doctora.
Y Scioli -hoy más un Milagro que Líder de la Línea Aire y Sol-, ya dejó 6 puntos en el tendal de Nisman. Pese al mar de sombrillas naranjas que satura la costa.
El periodismo sustituye a la políticaSon puntos que fueron a parar, en este orden, a la paciente modernidad de Macri, a la saludable indefinición de Massa, y en menor medida a De la Sota y Cobos o Binner.
Aunque ninguno de los cinco haya sabido, hasta el cierre del despacho, ocupar el gigantesco vacío.
Ni señalar, siquiera, un horizonte creíble. O al menos un camino para la sociedad desconcertada.
Otra vez fueron superados -y sea dicho con cierto dolor- por los periodistas.
Oberdán Rocamora
para JorgeAsisDigital.com
Posted on 12:33 | Categories: